Fotógrafo: Edgar Degas

Historia

La fotografía fue para Degas una actividad tardía, aunque limitada en el tiempo representa perfectamente el carácter singular de su obra. Su interés por la fotografía responde a una necesidad afectiva intensa, como un instrumento que le ayuda a reflejar la melancolía e insatisfacción profunda con que Degas quiere confrontarse. El blanco y negro fueron su pasión, el mismo escribió:  " Mis negros eran demasiado profundos, mis blancos no lo eran suficientemente, entonces simplifiqué unos y otros como hacen los grandes maestros ". Su exigencia se revela en las múltiples sesiones de pose que realizó, en la utilización de focos especiales así como en su particular lucidez en el manejo de tonos oscuros. Sus retratos se ajustan a las poses según el tipo de luz, trasladando la esencia de sus retratos de juventud. Inventa una ambivalencia entre el arte y la fotografía, gracias a la sublimación de la nobleza de las artes y a los riesgos técnicos a los que sometió sus fotografías. Uno de sus experimentos consistió en exponer a la luz en dos ocasiones una placa fotográfica, la segunda vez a  90º, de este modo aparecen de modo discreto una mezcla de rostros y de cuadros, como si fueran pequeños errores, siendo en realidad como fotografías dentro de una misma fotografía, solía decir " nada en el arte tiene que aparecer por accidente, ni siquiera cuando se trata del movimiento". Realizó unas 40 tomas fotográficas de interés, en todas ellas se diría que Degas fotografiaba al mismo tiempo lo posible y lo imposible